|
Prólogo a El mago en la mesa Señoras y señores: |
|||||
|
Alejandra Pizarnik Espejos polveras musicales tapetes pianos cortinas camas donde dormir la palabra de cada día.
La palabra de cada día es la manzana del amor y los tragones del paraíso se le comieron el corazón.
Cuando Alejandra Pizarnik se acostaba se sentía tan sola tan sola que un día se suicidó.
Los reloj tic tac tic tac. |
|||||
|
Cumpleaños del tiempo He comprendido en la mitad de estos dos pasos que un año acaba de pasar. Cada minuto cada segundo pasa un año porque todos los años no empezaron al mismo tiempo. Empecé este poema cuando tenía 7 años y ahora tengo 700. |
|||||
Caperucita Loba Había un lobo que era muy bueno. Y Caperucita le hacía maldades. Pero el lobo decía: Un día de estos me volveré malo y te comeré. Pasaron los años y los días y nada que se volvía malo. Entonces Caperucita le dijo: Oye, no te has vuelto malo, no? Y él le dijo: De hoy en adelante me volveré malo. Y ese día no se volvió malo, ni al otro ni al otro. Entonces Caperucita le dijo: Ajajá, no te has vuelto malo. Y en el instante se volvió malo. Pero como Caperucita era más mala que él, entonces se puso más furiosa y se comió al lobo. Y su mamá la regañó y le dijo: ¿Por qué te comiste ese lobito tan bueno que era el que alegraba toda la ciudad? Caperucita le dijo: Tuve que matarlo porque se había vuelto malo conmigo. Y la mamá le contestó: No digas brutalidades, Caperucita. Y abriendo una boca muy grande, se tragó a Caperucita. |
|||||
Al fin del nadaísmo Tranquilo papacito que en la próxima encarnación va a haber otros nadaísmos más bellos. O qué quería que una época fuera toda la vida? |
|||||
|
El testamento perdido A Berlín yo te dejo la gota de oro. A Rusia yo le dejo la mesa de 30 mil pesos. A Colombia le dejo a Simbad el Marino. Al jefe de la oficina le dejo todas mis riquezas. Y a todo el mundo le dejo todas mis cosas y mi cuerpo se lo dejaré a Dios y mi alma se la dejo a mi familia. Ahora ya pueden decir amén. |
|||||
![]() |
![]() |
![]() |