El velatorio
Que el muchacho y la muerte bailen en el monte.
Que éste gire guiado, sobre sus zapatos de espinas.
Que la muerte lo condecore.
Que el muchacho de gillette en la garganta, caiga seducido y ebrio se deje arrastrar hacia el silencio oscuro.
Que este sueño encuentre un cajón perdido, se introduzca allí para siempre.
Que la memoria se vuelva olvido.