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Leonardo Longhi: Problemas de la lírica
O escribo nada y son escritos ellos, los campeones de la intrascendencia en el colmo de lo verosímil.
[Número 9, invierno de 2006]
Saurio: ¡Y ya lo ve! ¡Y ya lo ve! ¡Es el equipo de Yahvéh!
Esta barra quilombera no te deja, no te deja de alabar.
[Número 9, invierno de 2006]
Salomón Valderrama Cruz: Artevicio: El sanador del Cielo
Algunas plegarias reciben siempre como respuesta el mismo desacierto.
[Número 9, invierno de 2006]
Ana Lema: Eikasia
Que las palabras tengan magia. Que la realidad crea en la magia. Que las palabras construyan la realidad.
[Número 7, invierno de 2005]
Saurio: Daniel el terrible
Vivir en Babilonia es muy difícil, incluso para un profeta pletórico de recursos e ingenio.
[Número 7, invierno de 2005] Leonardo Longhi: Arenal
Quedaron sordos de tanto golpear, pero nunca pudieron con la casa.
[Número 6, marzo de 2004]
Pablo Ananía: Hemos construído este país desde el principio al fin equivocados
Creer, confiar, venir, ése fue el error.
[Número 1, abril de 2000]
Griselda García: En mis sueños Dios me la chupa
Chicas que se emborrachan en el viaje de egresados, chicas que le temen más a los tampones que al sexo anal.
[Número 4, verano de 2002]
Miriam Reyes: Espejo
Negro
No quiero amor refinado. Lo quiero crudo, espeso, sucio, completo.
[Número 4, verano de 2002]
Saurio: ¿Qué culpa
tengo yo si soy hermoso?
Mirarse al ombligo con tanta insistencia puede hacer que uno se pierda
en la pelusa.
[Número 4, verano de 2002]
Ana Lema: Madame La Mort
Hay tantas formas de usar el alma que ya no recuerdo.
[Número 4, verano de 2002]
Leonardo Longhi: Poemas
La casa natal es una casa habitada.
[Número 1, abril de 2000]
Esteban Moore: Partes Mínimas.
Infinitas geometrías, pequeños detalles, los campos del vacío.
[Número 2, septiembre de 2000] |