LA IDEA FIJA - ¿Qué pasó que yo no me enteré? - Saurio
Parte de novedades del martes veintitrés de febrero de mil novecientos noventa y nueve a las veinte y cincuenta
Estoy escribiendo
este poema
con los pies metidos
en una palangana
cuadrada y verde
llena de agua
y lavandina
con el único fin
de eliminar,
aunque más no sea
por unas horas,
el terrible olor a patas
que me dejan
las sandalias marrones
que me regalase mi vieja
hace dos navidades
mientras Gla pica
tomates y cebollitas de verdeo
para hacer una ensalada
y el reloj indica
que faltan sólo diez minutos
para que empiece
"Homicidios,
la vida en la calle",
una serie a la que
nos hemos vuelto
adictos.

Escribo este poema
sólo para probar
la imposibilidad
de hacer un verdadero realismo
sin ser meticulosamente
insoportable,
y,
de paso,
matar el aburrimiento
de estar
aquí sentado
con las patas
en agua
y lavandina.

La sinceridad ante todo.

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coso