Debería ponerle un título pero no tengo ganas.

Son las 11 y 21, no me animo a decir que perdí la mañana porque algo hice,

fui al médico (al pedo, obviamente, nunca logro que me tomen en serio),

terminé "Idoru" de William Gibson y me quedé sin libros nuevos que leer,

me puse a estudiar porque la semana que viene tengo parcial y no había agarrado un apunte hasta ahora,

hice un poco de zapping en la tele pero a la tercera vuelta me aburrí,

traté de borrar los archivos inútiles de la computadora (y me perdí leyendo cosas viejas),

chequeé los emails (no había nada interesante, hace días que no lo hay)

y armado de una terrible falta de inspiración y con la voluntad por el piso

escribí este poemita que se acaba exactamente a las 11 y 34,

momento en que me levanto de la silla y me preparo unas milanesas de soja

que voy a comer mientras me miro "Dragon Ball Z"

antes de ir a laburar

en un día en el que la desidia

está más fuerte

que de costumbre.

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