El costo oculto del machismo.

Un bollo de pizza gelatinosa

es el crepúsculo

avanzando lenta pero inevitablemente

inundando con su luz

gris elefante con ictericia

a un domingo de esos,

frescos, con sol y humedad

que los habitantes de esta ciudad

nos vemos obligados a aprovechar

porque es una pena,

no hay nubes,

el sol brilla,

a la sombra hace un poco de frío,

eso sí,

y la humedad, la humedad,

lo que mata no es la humedad,

la humedad tortura, sádica, cruel,

fiel a nuestras tradiciones,

pero no mata, es el cuerpo el que claudica,

dice basta y muere,

luego de haber aprovechado este fresco y húmedo

domingo de sol

y ahora el crepúsculo se esfuerza en recordarnos

lo fútil de nuestras vidas,

la existencia del lunes,

el cansancio ganado a lo largo de un día al aire libre,

húmedo y soleado, fresco a la sombra,

con posibilidad de chaparrones vespertinos,

y sumidos en esta sopa crema encontrarse con una familia,

los chicos que corrieron quizás demasiado en la plaza

y ahora están hiperactivos de agotamiento,

profiriendo chillidos con olor a hamburguesa

"¡Má! ¡Pá! ¡Ah! ¡Ñí! ¡Eh! ¡Má! ¡Pá! ¡Blllllll!

¡Má! ¡Mirá! ¡Mé! ¡Pegó! ¡Ñáaaagh! ¡Tomá!",

repartiéndose patadas y puñetazos

en la esquina de Luis María Campos y Dorrego

mientras los padres sostienen globos metalizados,

monitos de peluche, marionetas de telgopor fluorescentes,

restos del picnic, pulóveres que los desgraciaditos se niegan a poner,

la gorda y el petiso hablan fastidiados, le pegan de tanto en tanto un coscorrón

a los inquietos mocosos, qué se han creído, todavía que uno los saca a pasear,

al parecer esperan un taxi que los regrese, que los rescate,

que haga que este domingo acabe de una vez por todas.

Los taxis pasan en caravana por la mano contraria y ni uno por esta,

la gorda se enerva, hace señas, pretende que giren en u por la avenida,

está hecha una furia y ante la indiferencia racional del petiso

que continúa oteando el horizonte correcto

la gorda grita en un atiplado vibrato que escalosfría hasta al mismísimo crepúsculo:

"¡Carlito, sos el hombre! ¡Hacé algo!"

Lo peor es que un día Carlito va a hacer algo.

Y ahí te quiero ver.

Anterior al sumario del número 4 Sumario poesia Siguiente