| |
|
Una ausencia ininterrumpida de perro Por más de diez años me acompañó en todas mis lecturas un señalador naranja, de cartulina gruesa, con una borla de lana amarilla atada en un extremo y un Snoopy que decía (cito de memoria): "The good thing with books is that you don't have to wait for commercials to get a root beer!" Lo había encontrado tirado en una parada de colectivos, más precisamente en la del 39, 68 y 152 que está en Plaza Italia, Santa Fe entre Thames y Serrano (que ahora se llama Borges gracias al sentimiento de culpa de algunos funcionarios), y el otro día se me perdió, quizás para cerrar un ciclo y abrir otro, quizás para buscar a un nuevo lector, quizás no, quizás yace entre la basura, no sé, pensar en esta posibilidad me entristece demasiado, casi al punto del llanto, desearía un mejor destino para mi señalador naranja con un sucio pompón amarillo y un Snoopy que recomienda implícitamente beber algo que parece acetona disuelta en soda.
A muchos les parecerá desmedida mi tristeza por algo tan insignificante pero, saben, un buen señalador es algo que no se consigue así como así, tirado en la calle.
|
|
![]() |
|
|