Salió Dina a visitar a unas chavarim
y en el camino se encontró con Siquem,
un sheygets que la volvió kakameyne,
absolutamente meshuganah
la dejó a la Dina.
El sentimiento fue compartido,
sonrisa va, caricia viene
y, en el momento menos pensado,
shtup,
una y otra vez,
shtup, shtup, shtup.
¡Oy gevald! ¡Shande!
¡Averah!
¿Cómo vas a shtup con un goy, nena?
¿En qué estabas pensando?

El shlemazel de Siquem,
sin sospechar la que se le venía,
fue a ver a toda la mishpokhe de Dina,
allí estaba tatte Jacob, mamme Lea
y los bruders Simeón y Leví,
que lo miraban torcido.
"Yo amo a su hija, don,
y quiero casarme con ella"
dijo el schmendrik,
tratando de conquistarse
a los makheteyneste.
Los bruders saltaron con una idea:
"Hacete el bris, vos y toda tu chevra,
y después hablamos sobre nuestra shvester".

¡Oy vey ismier!
El nebish de Siquem
convenció a todos de lo conveniente
que iba a resultar cortarse
el prepucio,
"nosotros vamos a tomar a sus mujeres
y ellos a las nuestras,
lo nuestro será suyo y
lo suyo será nuestro,
es negocio,
creanmé".

Y ahí estaban todos los varones heveos
con el putz ensangrentado y dolorido
cuando Simón, Leví y sus chavarim
los agarraron totalmente tsedreyt,
los degollaron a filo de espada,
saquearon la ciudad,
y se llevaron a mujeres y niños
como cautivos.

Simón y Leví justificaron así
su comportamiento frente a su tatte:
"este schmuck no tenía ningún derecho
para tratar a nuestra shvester
como una kurva".

(Genesis 34 )

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